
Conseguí un par de hojas adhesivas y un bolígrafo que se caía a pedazos en el despacho de la administrativa y redacté una nota anónima para el veterinario. Toda en mayúsculas. Relataba algunos hechos curiosos y finalmente decía que no era lo único.
La pegué en su moto. No sé qué hará, ni siquiera sé si hará algo, pero yo he cumplido con mi parte.
La traición continúa, a pesar de todo.

2 comentarios:
¿Has acabado ya el curso, amigo mío?
Nos has dejado con la hiel en los labios :)
hello... hapi blogging... have a nice day! just visiting here....
Publicar un comentario